LA HISTORIA DE RAPUNZEL

La maravillosa historia de Rapunzel

La Maravillosa historia de Rapunzel

Como en muchos cuentos de hadas como el principito, la historia de Rapunzel, tiene un sentido muy profundo acerca de la imagen que uno mismo tiene de sí mismo.

Esta historia es precisamente sobre la imagen que Rapunzel tenía sobre ella, una maravillosa y hermosa jóven que vivía encerrada en un castillo con una torre muy alta, prisionera de una mujer que era bruja y le decía constantemente que era fea.

Ella se creyó lo que esa mujer le decía y al tenerlo tan en cuenta en su mente, mejor decidía permanecer en la torre sin tener ganas de salir a conocer el mundo que le reodeaba.

Un día un hombre bien parecido que era hijo del rey, el principe de ese pueblo, pasó por ahí y la vió desde lejos.



Al verla, la contempló y alabó su hermosura gritándole...

¡Que hermosa eres! 

Y ella le contestó...

¿Como dices?...

Eres muy bella y nunca vi a ninguna mujer tan bella como tú...

Rapunzel, al ver que estaba equivocada con la imagen que tenía de sí misma, pensó...

No es cierto lo que la bruja me decía toda mi vida...

Entonces le dice al príncipe...

¿Te atreverías a subir por mí?...

El no lo piensa dos veces y comienza a escalar la torre...

Ella le lanza su gran cabellera que tenía para que pudiera hacerlo mejor...

Y al verse comienzan a platicar y a enamorarse...

No era el castillo ni la bruja la que la mantenía cautiva, sino la idea de su propia fealdad, una idea que solo era una ilusión.

Esto mismo pasa con los miedos que cada uno tiene.

En cuanto Rapunzel fue consciente de su belleza, reflejada en el semblante del príncipe, se dio cuenta de que podía ser liberada.

Todos tenemos que estar conscientes de la bruja que hay dentro de cada uno de nosotros y que nos impiden ser libres o ser liberados de las prisiones mentales que se generan a través de ideas erróneas.

La imagen que tienes de ti mismo es una prioridad y debe ser saludable para que te des cuenta lo importante de tener una buena imagen de ti mismo.

Tu yo que ven los demás es muy importante para construir, primero... confianza en ti mismo.

Con Respeto
Cuauhtémoc Maciel
Un Abrazo.