LA AVARICIA














La Avaricia
Que implica la avaricia o ser alguien avaricioso...


La avaricia es uno de los más grandes males que aqueja el hombre, ya que la avaricia es un deseo muy intenso de poseer riquezas y muchos bienes materiales.


Y no solo eso también poder que lo lleve a ser alguien con gran fama y manipulación de los seres humanos.

La avaricia se relaciona con el egoísmo y ser muy posesivo en demasía, está estrechamente relacionada con la codicia y es un poderoso motivador que en el fondo está vació en amor.

La avaricia puede consumirte y en hasta destruirte. Te hará poderoso ante los humanos pero nunca ante los ojos del verdadero Dios y creador.

La avaricia es un pecado mortal que Dios condena, te vuelve ávaro, miserable y te lleva a abusar de los seres humanos a cualquier costo con tal de conseguir más fortunas y riquezas.

Los ávaros toman más por engaño y por opresión a los demás mucho más de lo que les corresponde, afirmando que lo necesitan y que es algo de lo que no pueden vivir.

Viven su vida atormentados por querer conseguir más a toda costa y cuando tienen que hacer un gasto o una compra se enojan y se atormentan doblemente pensando que el dinero se les terminará.

Se han tragado el cuento del estilo de vida millonario que ven en los medios y  siempre están pensando en tener lo que otros más acaudalados tienen.

Realmente, las consecuencias de la avaricia son extremas, no solamente les pasa a las personas, también a los países desarrollados que más recursos tienen, entrando a una guerra de competición con otros países que tienen el mismo nivel.

Incluso existen personajes en caricaturas que testifican la actitud avariciosa, incluso déjame decirte que esta caricatura en particular tiene una audiencia para todo tipo de edades.




Una caricatura divertida para los niños y jóvenes, sin embargo con enseñanzas que realmente dejan mucho que desear para el crecimiento de las nuevas generaciones.

La avaricia afecta tanto a ricos como a pobres, experimentando egoísmos, envidias, engaños y mentiras, peleas y todo tipo de contiendas legales.

Un ejemplo simple sería cuando una mujer se divorcia de su pareja y le levanta varias demandas en donde exige más del 50% de todos sus bienes materiales, pensión alimenticia y el derecho de quedarse con sus hijos. 

Y no sólo eso, también argumentando que recibía violencia familiar para alejarlo de sus hijos.

Esto en sí, es un ejemplo de egoísmo y avaricia en donde muchas veces la mujer toma la delantera, pues muchas de las leyes favorecen a esta contraparte abusando de esta posición en la que la mujer se encuentra.

Es triste pero cierto y se ve reflejado en las estadísticas de divorcios que se han ido incrementando con los años, en varios países.

El ávaro se destruye a sí mismo y las personas que le rodean, mucha gente vive enojada con este tipo de personas porque pasan su vida acumulando mucha riqueza y no se permiten el poder ayudar a los demás.

La avaricia es un problema serio que trae no solo consecuencias sociales, sino también espirituales y que llevan a la perdición de las personas.

¿Pero... como podemos vencer la avaricia?...

Realmente es complicado ya que la avaricia se encuentra instaurada en la sociedad, en los medios de comunicación y en muchos lugares del planeta.

Lo comento así, de esta manera porque la avaricia se relaciona con muchos pecados e iniquidad del ser humano.

Sin embargo...

Es un ejercicio personal que cada uno de nosotros necesita reconocer y aceptar que este mal acecha y con actos de buena voluntad se puede ir trabajando y erradicando.

Con Aprecio
Cuaumaciel
Te mando un Abrazo.